Escrito sobre piedra de rayo*

Por Luis Yuseff

 

Fue R. quien lo trajo a casa. De regreso a la pequeña choza en la provincia me esperaba un muchacho de pelo negro ensortijado. Algo más que sus veinte años rampantes lo distinguía: su silencio. El silencio que, de pronto, me hace parecer a los ojos de mis invitados inseguro, ansioso, desarticulado. El silencio de un dulce muchacho nacido en la calma aparente de su provincia y educado en la prudencia de sus mayores. Un silencio que pocos saben guardar sin resultar por ello descorteses o desmotivados. Un silencio que tiene que ver más con las palabras que con el sonido mismo. Un silencio que ha desterrado de sus dominios a la era digital. Un silencio animal. Y después de las necesarias presentaciones: pues un poco más de silencio. Casi terminando la tarde llegaron las tazas para tomar juntos el té, y aquello se fue pareciendo a una amable costumbre. Tomar juntos el té. No a las cinco de la tarde, de un día pactado, sino a la hora imprevista de un día cualquiera.

Con los meses el muchacho se me fue volviendo esencial e impredecible. Como el ruiseñor de Basho, “unas veces venía dos y otras, ninguna”. Pero ya la casita de árboles muertos, levantada fatigosamente a orillas del río viejo, se le había vuelto su amiga. Y los agujeros por donde se le colaba una sonrisa tímida a la tristeza se fueron llenando con toda la música de la provincia: María Callas, Frédéric Chopin, Mercedes Sosa, Elena Burke, Victor Heredia, Bola de Nieve o Blanca Rosa Gil…  Y otros seres escurridizos se le amigaron, mientras la sombra roja del framboyán ganaba en frondosidad en cada nueva primavera, y los míos iniciaban hacia otra dimensión el descuento progresivo e inevitable. Y su silencio, el silencio de aquel muchacho de cabellos negros ensortijados, se hizo cada vez más hondo y también más amigo.

Fabián, mi alter ego, hermano mío, cuántas remotas ciudades nos han alejado sin que por ello nuestros espíritus hayan dejado de permanecer unidos en la fe irremediable de escribir poemas. ¿Será por esa misma fe que la lluvia no deja de insistir con la rosa? ¿Dónde se ha visto que la brisa de Dios nos tranquilice?

Tú, muchacho mío, “árbol doblado”, “extraño las palabras con las cuales te invento”. Vamos a padecer saudade. Vamos a inventarnos un balón para patearlo al infinito… “¿Habría razón, motivo poderoso para que algo triunfara?”, “Ignoro tal encrucijada”.

Caballos. Cementerios. Aviones. Altavoces. Trenes subterráneos. Muchachos lacios y leves como velos de novias. Las manos de nuestras madres en la provincia. Sus cartas de amor. Las idas y las vueltas. Tus santos guerreros y mi Virgen de Guadalupe. Los altares. Las flores. Mis caracoles. Las cruces. La escalinata. La niebla. Y Celestino. La miseria. La nación. La provincia. Y los malditos poetas, también en la provincia. Los cuidados de la libertad. Las prisiones. Las palabras de escritura ingenua. Los ingenuos. Los amigos. Y los desamores. Un poema, un tronco podrido, el surco de la guardarraya. Un cigarro consumido en la medianoche. Los mendigos lastimosos. Su desparpajo. Y la insalubridad de vivir. Viajero. Celestino. Muchacho que no deja de escribir en la fibra del silencio como si rasgara la preñez de un árbol de humo. El aullido del joven carpintero. El viejo Ginsberg. El cofre sellado de lo poco que tengo. La patria. Los extranjeros. Los altares de la carne. Las putas y los maricones. Los heteros y los trans. Soy. Eres. La escarlatina enamorada del bermellón. Vamos a sentir saudade.

Vamos, amigo. Ahora mismo me desconozco en esa caricatura atroz que cuelga indiscreta entre mis libros y que me hace una mueca risible. Ya no soy, ya no somos aquel silencio ni los dos desconocidos de entonces. El relámpago nos ha ensañado un duro oficio. Ahora ya sabes que ni el dolor ni la felicidad viven o nacen solo en la provincia. Ya vas por el mundo con noticia grave y eso me lo has dejado escrito sobre piedra de rayo: ¡Vivir es un asunto mortal!

 

 

*Palabras de presentación de Un asunto mortal, poemario de Fabián Suárez, publicado por Ediciones La Luz, 2018

 

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