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Feb 02

Palabras para una ventana que se abre

Por: Danilo Guerrero Montero

12_ Audiolibro_Cuando se abre la ventana

Cubierta del audiolibro Cuando se abre la ventana, Ed, La Luz.

Algunas historias mueren con sus protagonistas y otras gozan de más de un relato. Las historias aparecen como compendio cronológico y general, aunque sus lecturas sean tan diversas como humanos habitan este planeta; incluso aquellos que no la leen, escuchan u observan. Los seres humanos nos convertimos en consumidores y en actores de historias que labran otra, muy hermosa y que dura toda nuestra existencia: la propia. Esa historia íntima habla de nuestra huella perecedera, efímera, trascendental.

Comenta la investigadora Judith Okely[1] que las historias de vida representan “una dimensión de la experiencia que no se registra en las formas oficiales de hacer la historia y dan cuenta de cómo la vida es vivida: de las contradicciones, dudas, vacilaciones, complicidades, vergüenzas, arrepentimientos, segundas intenciones y correcciones que la mayoría de los biógrafos o historiadores prefieren obviar”. “En su relato” – prosigue Okely – “los sujetos de las historias de vida muestran las contradicciones a las que se les somete en su exclusión. Revelan sus prácticas de resistencia (…) y transformación silenciosa de las imposiciones a las que no pueden sustraerse. Desde este punto de vista, las historias de vida explican la construcción de identidad en un contexto histórico. Más aún, hacen la historia inteligible desde la perspectiva de la persona.”

En Holguín existe un programa radial que narra historias de vidas inmensas desde su localidad. En el mundo y las radios comunitarias disgregadas por todas sus geografías existen espacios similares, pero éste – el de Holguín – es único por su localidad. Las historias son narradas por su actor principal. Es él quien relata su vida y el que interactúa con su entorno desde una cabina de la radio. En Radio Angulo existe un programa que no innova, según confiesa su director, pero retorna “al claro sonido de las palabras, reino invencible de la imagen que trasmuta a la gente de mera carne (…) a poderosos seres humanos que reviven el vacío esencial del instante”[2] Ese programa radial se llama La Ventana.

La Ventana ha logrado también, y esta vez sin proponérselo, un compendio de historias de vida que, al integrarse, podrían explicarnos, desde otra perspectiva, nuestra realidad histórica. Está claro que con contar no basta. Historiar, al decir de Antoni Elorza, es otra cosa: “es explicar, no sólo narrar”.[3] Aquí se plantea un tema crucial entre el testimonio oral narrado y su significado histórico, entre lo particular y lo general, entre el fragmento y la totalidad. Estamos en la consabida frontera entre la memoria y la historia. ¿Y cómo podremos franquearla si la Ventana no habita en Internet? ¿Cómo atrapar estas historias de vida, que se vuelven efímeras al trasmitirse al éter, para que puedan dialogar con la historia?

En Holguín existe una editorial de la Asociación Hermanos Saiz que intenta abrir el diálogo entre memoria e historia, a través de un audiolibro. Una editorial que aceptó feliz el reto de la creación, para salvar la memoria de seres maravillosos, holguineros por adopción o cuna, que habitaron u habitan esta tierra de la Cruz. Una editorial que hizo posible el empeño de la compiladora Yamila Marrero por “conservar la novela que es cada vida (…) con la tenacidad de hormiga”. Una editorial que no escatima esfuerzos en preservar ese recurso intangible y necesario que es la palabra: ya sea dicha o escrita. Esa editorial es La Luz, que otra vez ilumina el camino acertado.

El audiolibro “Cuando se abre una ventana” está compuesto por catorce grabaciones en formato MP3·de igual número de emisiones del programa radial La Ventana. Emisiones de notable valor informacional, antropológico y humano, donde se relatan las historias de vida de figuras que transcienden por su gran aporte a las ciencias y la cultura. Algunos acompañan nuestros días y otros ya no están físicamente entre nosotros. Pero todos grandes testimoniantes de vidas plenas y labradas desde el esfuerzo personal y el amor inmenso a esta tierra del norte oriental cubano. Sus voces unidas, como un exquisito playlist de nuestro DJ radial favorito, convierten este audiolibro en recurso perecedero de consulta para investigadores de la historia, la sociología y los medios audiovisuales en general. “Así eran los holguineros de la segunda década del siglo veintiuno” será la expresión de aquellos que consulten este registro sonoro de nuestra contemporaneidad. Así somos hoy, desde la óptica percibida desde La Ventana.

Este colectivo apasionado, del cual la compiladora del audiolibro es también parte, entra a nuestros hogares y a nuestro descanso para invitarnos a su Ventana. Su Ventana que es el espacio-visor capaz de contarnos las historias de un presente agitado, poblado de seres terrenales que transcienden ante los ojos que los acompañan en su tránsito por vida, y ante los oídos que imaginan sus rostros gracias a la magia de la radio: esa magia incitadora que insiste en contarnos historias en un mundo hipermedia e hiperconectado.

Gracias a la compiladora Yamila Marrero y a Ediciones La Luz por permitir que la memoria y la historia dialoguen usando este audiolibro como asidero. Gracias a La Ventana por ser vehículo y surtidor de estas historias de vida. Y gracias, por supuesto, a los holguineros, que seguimos y seguiremos narrando esta historia.


[1] Okely, Judith. 1992. “Anthropology and autobiography. Participatory experience and embodied knowledge”. En Anthropology and Autobiography. Judith Okely and Hellen Callaway. London y New York: Routledge.

[2] Hidalgo Torres, César. 2014. “Palabras de cubierta”. En: Cuando se abre una ventana. (audiolibro) Marrero Montero, Yamila (comp). Holguín. Ediciones La Luz

[3] Elorza, Antonio. 2005. “El sueño de la anarquía” Babelia ,13.

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2 comentarios

  1. Roberto Bianchi

    VER CON EL DERECHO

    a Oswaldo Guayasamín

    taparse el ojo izquierdo
    responde mucho más a modas
    que a contradicciones

    se puede merodear rincones de suburbio
    escuchando el habla de los indigentes
    sin sentirse resbalar en una cáscara

    al fin la ideología es un adorno
    un pájaro encerrado en la vidriera
    un moscón olvidado en una cátedra

    Roberto Bianchi (Uruguay)

    1. Ediciones la Luz

      Gracias Roberto, hermosos versos, gracias por llegar desde tan lejos a regalarnos tu poesía. Gracias por buscar La Luz.

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